¿Cuándo empieza a florecer un rosal?

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¿Cuándo empieza a florecer un rosal?

Los Rosales, son arbustos de tamaño pequeño que en general pueden florecer durante todo el año, pero es conveniente podarlos completamente en la época de invierno y mantenerlos así durante todas las heladas. La mejor etapa de florecimiento es durante el otoño, entre los meses de septiembre, octubre y noviembre.

¿Cuándo empieza a florecer un rosal?

 

Los Rosales, son arbustos de tamaño pequeño que en general pueden florecer durante todo el año, pero es conveniente podarlos completamente en la época de invierno y mantenerlos así durante todas las heladas. La mejor etapa de florecimiento es durante el otoño, entre los meses de septiembre, octubre y noviembre.

Una poda constante durante las épocas mencionadas y el cuidado necesario hará que nuestros rosales se encuentren sanos y con floraciones constantes y hermosas.

Así como todas las flores en general, los rosales también cuentan con variedades diferentes en cuanto al color y la forma; también pueden ser del tipo arbustivo, trepadores, llorones, tapizantes, de flor pequeña o grande etc. Todas estas características deben de venir en la etiqueta que acompaña al rosal cuando lo compras pero de no ser así, siempre es bueno preguntarle al floricultor más detalles sobre el mismo.

Existen tres tipos de Rosales para cultivar:

Raíz desnuda: éste tipo de rosal debes plantarlo inmediatamente cortando todas las puntas de la raíz y una parte de los tallos, procurando sumergirlo en agua antes de pasarlo a la tierra.

La mejor forma  para preparar  la tierra es con dos terceras partes de ella y una tercera parte de abono orgánico, de preferencia estiércol de caballo.

En bolsa o caja: con este tipo de rosal, sólo necesitas sacarlo del recipiente y plantarlo en el lugar definitivo; pero hay que tener en cuenta que generalmente presentan brotes prematuros debido al recipiente en el que se encuentran y sobre todo si estuvieron en lugares cerrados y con calefacción; como por ejemplo los invernaderos. De preferencia escoge uno que no tenga esos brotes, pero de no ser posible lo único que debes hacer es cortarlos. Al igual que el rosal de raíz desnuda, es conveniente plantarlo con una mezcla de tierra y abono orgánico y procurar remover la tierra de los alrededores mínimo cada seis meses y máximo cada año para quitar todas las raíces superficiales que pudieran afectar su crecimiento.

En maceta: es la forma más conveniente para conservar un rosal, además la de más fácil cuidado ya que con ella lo puedes trasplantar en cualquier época.

La indicación es cambiarlo de recipiente a uno con mayor espacio cada dos o tres años y regarlo abundantemente pero sin ahogarlo, después de cada plantación.

La mejor época para hacer este movimiento es durante el invierno, aprovechando que el rosal se encuentra podado y en reposo.

Otra cosa que debes tomar en cuenta para que florezca es la reproducción del rosal, la cual se lleva a cabo a través de injerto o estaca (codo), aunque la última no es efectiva porque no ofrece garantía de brote y su vida puede ser más corta.

 

 

Si decides hacerlo por injerto (esquejes), lo único que tienes que hacer es cortar un pedazo de madera tierna entre los meses de junio y julio o de madera dura entre noviembre y diciembre. La medida ideal es de 10 cm, aplicando hormonas de enraizamiento plantándolo en una base de turba y arena; cuando los brotes alcancen 20 cm podrás trasplantarlos al recipiente definitivo.

Como lo mencionamos anteriormente también es importante realizar una poda drástica durante los meses de noviembre, diciembre y enero a una medida de entre 20 y 30 cm por encima de la base con un corte preciso de entre 6 y 10 mm por arriba de una yema latente y sesgado hacia el otro lado del tallo cuidando que las tijeras estén bien afiladas para no pellizcarlos; lo anterior ayuda a evitar enfermedades en los rosales y que se seque definitivamente durante las heladas.

Durante los meses de julio y agosto, puedes podarlos en dos terceras partes.

Los rosales al igual que otras plantas son muy susceptibles a enfermedades y plagas, por lo cual es muy importante revisarlos constantemente y al menor síntoma empezar un tratamiento específico para atacarlo.

Los tratamientos que se realizan en invierno son preventivos, ya que durante la primavera es cuando son más atacados por los insectos; los enemigos principales que evitan el florecimiento de los rosales son: la araña roja, la abeja devoradora de hojas, la cochinilla, el pulgón y enfermedades como la roya. Algunos productos como fungicidas líquidos o en aerosol, el abono o los insecticidas ayudan mucho a mantener el rosal sano.

Para garantizar que tu rosal florezca durante todo el año existe un calendario de mantenimiento, que se distribuye de la siguiente manera:

Enero.- tratar los rosales con aceite de invierno, durante tres sesiones con intervalos de 8 días justo antes de que brote.

Marzo a Octubre.- descansando el mes de agosto, debes rociar los rosales con azufre cada semana y a primera hora de la mañana. Además cada 15 días añade sulfato de cobre.

Si tu rosal no florece aún después de haber hecho lo anterior revisa las hojas, pues si están manchadas han sido atacadas por un hongo. Si es de color naranja se trata de roya, si es negro se trata de tizne, si es de color gris blanquecino oídium o midiun.

Como pudiste observar un rosal sano y bien cuidado te obsequiará un bello florecimiento en cualquier época, con la garantía de que se conservará así durante mucho tiempo.

Foto Editora

Por Marcela Vazquez

Tags: rosa florecer

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